jueves, 8 de septiembre de 2022

Un jueves, un relato XXIII: CICATRICES

¡Vuelvo a los jueves de escritura!. La verdad es que ya me apetecía. El ratito de sentarme a escribir, con mi café o infusión y dejar volar la imaginación en base a una consigna...me gusta mucho, la verdad.

Esta semana la consigna es "cicatriz", gracias a la convocatoria de Mağ  y para cumplirla, he creado un personaje. A ver qué te parece.





Cicatrices.

Llegó con 3 heridas...

...A menudo le venían estos versos a la cabeza cuando estaba nerviosa. Ella ya no tenía 3 heridas, sino 3 cicatrices. Dicen que la cicatriz es símbolo de sanación. De que algo que en su momento dolió, se cerró, se superó y ya está curado.

A veces no se sentía demasiado segura al respecto.

Su herida del amor, lo tenía claro...era su cesárea. Su hija Marga, a la que amaba con locura a pesar de la distancia entre ambas por culpa de ¿ella misma? ¿la rebeldía adolescente de su niña? ¿las circunstancias?

Tocar esa cicatriz, pese a llevar curada más de veinte años ... aún le causaba dolor.

Su herida de la muerte también era fácil de identificar: la cicatriz por herida de bala en aquel tiroteo, que casi la borra del mapa. Vista en retrospectiva, como lograron rescatar a la víctima de secuestro y ella misma sobrevivió, el balance era positivo.

Tocar ese nudo de fibras en su costado, justo debajo de las costillas, le daba satisfacción.

¿Y su herida de la vida? Esa era la menos visible, pero ella la conocía bien. A su oreja izquierda le faltaba un trozo. Se la mordió su madre en una de sus crisis. Quién le dio la vida, también la dejó profundamente marcada para vivirla...pero intentaba perdonarla ...era un tema complejo.

"Basta de disertaciones". Se dijo así misma mientras terminaba de abrocharse la cartuchera, acomodarla bajo su axila y ponerse la chaqueta.

Es increíble cómo puede divagar la mente cuando hacemos cosas automatizadas tras años de práctica.

Tomo aire, se levantó de su despacho y se preparó para presentarse al nuevo equipo del qué sería inspectora jefa hasta la feliz fecha de su jubilación, esperaba.

Al otro lado de la puerta, sus compañeros verían entrar a una mujer alta, de pelo blanco salvo un rebelde mechón azabache, ojos pardos, piel oscura y un rictus de determinación en el rostro.

Aún no verían sus cicatrices, ni sus heridas.

Aún.


¿Qué me dices de la protagonista de este relato?¿Te gustaría saber más sobre ella?

En este enlace puedes ver la convocatoria y leer otros textos inspirados en esta consigna.

Gracias por seguir en este viaje. 

 ¡A vivir!

29 comentarios:

  1. Me gusta mucho tu relato. La cesárea no deja de doler nunca. Duele la maternidad y las preocupaciones por los hijos. Un besazo enorme. Feliz día.

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    1. un recuerdo a Miguel Hernández para seguir con tus heridas, has sabido ser original al elegirlas y buena narradora al acercarnos a ellas. Abrazos

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  2. Veo que te llevas la prota al tema silversisterhood, pilla!! Me parece bien.También me parecería bien si llevara el pelo de cualquier otro color o no llevara pelo (también un tema interesante este) Cicatrices visibles e invisibles tenemos todxs, el tema es conseguir que de verdad sanen y en vez de verlas como heridas del pasado las veamos como medallas de lo superado. Besos!

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  3. Las cicatrices no curan nunca, puede que sanen, pero no curan. Buen relato

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  4. Me gusta el relato.
    Todos tenemos cicatrices.
    Las más preocupantes son las que no pueden verse.

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    1. Soltar dejar ir que no se arraiguen los dolores no valen la pena las cicatrices en un hoy diferente
      bonita tu entrada

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  5. Llegó con tres heridas
    La del amor
    La de la muerte
    La de la vida
    Con tres heridas viene
    La de la vida
    La del amor
    La de la muerte
    ............
    Miguel Hernandez
    Lo siento, al comenzar con las tres heridas me has recordado al poeta de Orihuela del que estoy enamorado de su poesía.

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  6. Un relato prometedor con esa protagonista tan potente como bien perfilada en tus letras. Un saludo

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  7. Muy buen hilada esa historia de las tres heridas, y espero que la comisaria acabe dando muestras de un acertano tino llevando las investigaciones más complejas, porque es muy sabia.

    Un abrazo

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  8. Tiene pinta de saga y de reto. E Vas a encajar el tema juevero semanal, en el universo de esta policia, recien nacida , a un psso de jubilarse, verdad?
    Muy buen planteamiento, tanto si lo sigues como si no
    Besoss Noe

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  9. Parece muy interesante, que madre no tiene herida en el fondo de su corazon?

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  10. Hay cicatrices que nunca se cierran del todo.
    Precioso.
    Besitos

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  11. Una historia muy sentida de superación, pese a las cicatrices que aún quedan vibrando sobre y dentro de lo que muestra. Un abrazo

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  12. Muy buen relato, me gustó mucho. Creo que todos tenemos esas cicatrices que nos paran un momento, para como la protagonista pensar en ellas, y continuar adelante. Un abrazo fuerte.

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  13. Escribes muy bien y no es fácil porque seguro que todas tenemos ideas en la cabeza, pero a la hora de poner palabras es más complicado.
    Besos.

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  14. Woooo
    Me ha encantado el relato!
    Muchisimas gracias por compartir
    Besos ♥

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  15. la cicatriz por el tiroteo se entiende mejor cuando al final se desvela que esta mujer es policía. y siendo una mujer tan fuerte y valiente, no es extraño que haya llegado al cargo de inspectora jefa.
    las cicatrices nos enseñan muchas lecciones...
    besos!!

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  16. Gran personaje femenino, muy bien delineado... Dicen que sabio es quien sabe llevar como insignias sus cicatrices.

    Abrazo hasta vos.

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  17. Tres cicatrices muy certeras y que hablan de la vida de la protagonista y que le dan fuerza para afrontar su nuevo destino, a modo de condecoraciones.

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  18. Creo que lo encierra todo. La sangre se va, pero las cicatrices quedan.

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  19. Por un momento pensé que acabaría con todos y una segunda lectura, volví a pensar lo mismo, no sé, será que, aún no termino de despertar.

    Cicatrices visibles e invisibles ...

    Buen relato, abrazo

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  20. desgraciado de aquel que no tiene que ocultar cicatrices, por que su vida habrá sido vacía de amor Un abrazo

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  21. Tres tipos de cicatrices muy distintas, pero que cada una a su manera deja su huella y no solo las visibles! Bonito el relato que deja con ganas de saber más de esta interesante inspectora! Saludos!

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  22. Tiene unas heridas marcadas, las que le recuerdan aspectos de su vida ya superados en el tiempo pero no en su alma y en su mente tampoco. Tengo la impresión de que ahora lame sus heridas al verse inmersa en su trabajo pero cuando la rutina dé lugar a otra, tal vez, solo tal vez, las cicatrices se abran.
    Muy buen relato, Noelia, y muchísimas gracias por acompañarme en esta aventura un tanto caótica :-)
    Un beso muy grande y espero verte en la convocatoria de esta semana que ya va a empezar y que también organizo :-)
    Un beso.

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  23. ¡Precioso el relato, me ha encantado! Un besote

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  24. Todos llevamos heridas...que están en proceso de cicatrizar y otras ya cicatrizadas. Y de todas se aprende, y de todas se sale distinto. Me encanta como lo has reflejado, saludos!

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